El hombre, cuyo nombre no ha sido revelado, llegó hasta la zona para exigir un pago, pero terminó agrediendo brutalmente a un joven de 18 años, dejándolo inconsciente. La comunidad, indignada por el ataque, decidió aplicarle su propia justicia: lo capturaron y lo llevaron al cepo, un castigo tradicional reservado para quienes alteran la armonía del territorio.Un cobradiario que intentó imponer su ley a golpes en la comunidad indígena La Balastera, en Tuchín, Córdoba, terminó pagando las consecuencias.
Según los indígenas, el cobradiario no era un desconocido en la zona y ya habría protagonizado otros episodios violentos. Esta vez, su intento de infundir miedo lo dejó expuesto ante la determinación de la comunidad de hacer respetar sus normas.
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